lunes, 17 de diciembre de 2012

Harlem Nocturne


Te sueño en mis noches tranquilas y en las inquietas,
cuando la noche oscurece mis ojos y nubla mi juicio,
cuando tu presencia trasciende los límites de mi conciencia,
ahí es cuando quererte aún más no parece tan imposible.

Abrumado dentro de mi estancia onírica,
tus ojos resultan en tranquilidad para mi cuerpo.
¿Qué eres? ¿Sombra? ¿Humo? ¿Acaso más que una ilusión?
Tu boca entreabierta me invita a averiguarlo.

Tu ausencia material hace cada vez más recurrente la experiencia
y mi patética necesidad de sentirte cerca me resulta insoportable.
Por eso en las noches dejo de existir para mi música.
Existo para tí, tú eres mi música.

Te transformas en esa sinfonía nocturna que no deja de sonar en mi mente,
bella e intangible, como tu presencia surreal.
Dentro de mis sueños lo eres todo y no eres nada,
nada más que música... y la música lo es todo.

De alguna manera eres sombra, humo, música e ilusión,
tentación infinita y opiácea para mi ser.
Me llenas y me vacías por completo en un instante,
dejándome con la necesidad de ser llenado de nuevo.


sábado, 15 de septiembre de 2012

Estancia Onírica

Me siento... me siento cansado... me siento enfermo... me siento mal. ¿Cómo me siento? me cuesta trabajo definirlo. Los días pasan y mi cuerpo permanece en éste estado de reposo aparente. Mi estado de ánimo es decreciente y mi irritabilidad a la inversa. La ganas de realizar cualquiera de mis actividades desaparecen. todas esas cosas que otrora causaran pasión en mí ya no lo hacen más y ésto crea un sentimiento de preocupación en mí. Más allá de tratar de definir cómo me siento, paso largos ratos preguntándome: ¿por qué me siento así? no encuentro razón a aparente para tal actitud que ya no sé si es fisiológica o psicológica.
Pienso que quizás podría ser decepción. Sí, me encuentro decepcionado de las personas. No de una en específico, sino en general, de la gente que me rodea en mi diario acontecer. Pocos son quienes realmente valen la pena y de esos pocos no estoy decepcionado, sino harto. Y no es su culpa, no han hecho nada digno de tal sentimiento de mi parte, es más bien que convivo tanto tiempo con ellos que necesito algo nuevo, algo que no conozca, algo que me sorprenda y agrade.
Creo que a éste sentimiento se le llama agobio. Me parece. A veces solo quiero... bueno, no a veces.... CASI SIEMPRE solo quiero estar solo. S O L E D A D. Hermosa palabra. Me agrada. Me arrulla. Disfruto mucho mis momentos en solitario en los que puedo simplemente recostarme, ver el cielo o cerrar mis ojos y no pensar. O al contrario, pensar mucho, demasiado. Reflexionar. Porque puedo revivir toda clase de sentimientos que alguna vez fueron pasajeros, y vivirlos con mayor intensidad. Y sin embargo cuando éstos momento se acaban, cuando debo caminar por los pasillos a mis clases, o platicar con mis compañeros, o poner atención a alguna clase, no soy feliz. no me agrada, simplemente perdí el gusto a socializar, a aprender, a caminar... siento que vivo dentro de un sueño eterno, a veces mis ojos no distinguen más que sombras y siluetas, otras veces no quieren distinguir nada más que eso. 
En realidad me siento calmado, apacible, sin mucha energía dentro de mí, pero sin la necesidad de tenerla. Y de nuevo ésto me preocupa, porque... ¿qué clase de vidas estoy viviendo si ya no encuentro interés por nada? Me siento vacía, muy vacío y no encuentro nada con que llenar ése vacío. Por eso duermo, para evadirme de tantos pensamientos sin propósito. Por eso existo.

sábado, 31 de marzo de 2012

A Little About My Dreams...

Ok, tengo tres metas principales en mi vida (profesionalmente):
1.- Llegar a ser un gran músico
2.-Trascender, dejar mi huella en la historia de la música
3.-Tocar el alma, el corazón mismo de las personas, hacer aflorar sus mejores y peores sentimientos a través del sonido correcto
Según el punto de vista, ésto puede ser poca o mucha cosa.... para mí es muchísimo. Me decidí a ser músico durante un viaje. Me encontraba en el asiento trasero de mi camioneta de noche, en la carretera, hace unos años, y escuchaba un poco de música que me había pasado un amigo. Termino una X canción y de pronto empieza a sonar The Cure... Lullaby, y las lágrimas empiezan a rodar por mi mejilla sin poder contenerlas.
En realidad, no estoy muy seguro de la razón de mi llanto, me parece que estaba muy sensible en ese momento, pero jamás sabré la verdadera razón. Vino una oleada de sentimientos encontrados, sentía el origen triste y melancólico de la canción, pero al mismo tiempo me sentía tan feliz. No, no estaba drogado, nunca lo he hecho y realmente no tengo ganas de hacerlo nunca, pero si pudiera considerarse alguna droga en mi vida, ésta sería la música. Simplemente soy incapaz de hartarme, desde luego tengo a mis preferidos, pero la música en sí... la esencia... el contraste... todo lo que se oculta detrás de una melodía es lo que realmente me cautiva.
No busco la fama, nunca ha sido una de mis prioridades, al contrario de muchas personas. lo que busco en realidad es transmitir lo que sentí aquella noche mágica. Es un sentimiento hasta cierto punto parecido a lo que siento por mi novia. Supongo que por eso la amo. .......... Es más, ahora que lo pienso, creo que esa sería una muy buena definición de amor: un encuentro entre melancolía y gozo, porque sabes que simplemente no puede ser perfecto, que tarde o temprano encontrarás dificultades grandes y pequeñas, pero estás dispuesto/a a afrontarlas por aquella persona, estás amando, estás sacrificando parte de tu ser para convertirlo en parte de un nuevo ser en conjunto con el suyo. Eso es amar. Pero bueno, estoy divagando.
Volviendo al punto, supongo que la mayoría de las personas en algún momento de su vida sueñan con ser grandes, famosos, artistas o cualquier clase de ídolo, pero casi todos al crecer "maduran" y recorren su vida en busca de ese algo que les de estabilidad: dinero, un techo, comida, y quizás hasta sus sueños mismos cambien en sí y lleguen a ser personas felices y plenas. Me alegro mucho por ellos. Pero hay tantos otros (como yo) que simplemente no podemos conformarnos con algo así, buscamos más, vamos en busca de ese sueño original que nos emocionaba de pequeños. Hacemos una planeación real, completa y detallada de nuestro futuro como los otros, pero adaptada lo que queremos hacer, a ese algo apasionante a lo que nos queremos dedicar el resto de nuestras vidas. Ese algo estético, a veces para los ojos, a veces para el alma, con el que buscamos transmitir emociones y sensaciones, para que el resto de el mundo se dé aunque sea una pequeña idea de lo que nosotros sentimos.
Por eso no cualquiera es un artista. Muchos llegan a la fama persiguiendo el dinero y la belleza superficial, pero solo un verdadero artista puede arrancar lágrimas, ya sea de felicidad o tristeza, a través de su obra.
Si, quizás llegue un momento en el que muera de hambre, en el que no tenga ni donde caerme muerto, en el que ni un alma en éste mundo me tenga un ápice de lástima, pero prefiero morir así tocando un buen ritmo, que millonario en una mansión sabiendo que he desperdiciado mi vida entera el banalidades.